Cuando mi hijo mayor se marchó con una beca Erasmus a estudiar fuera, me pidió que le anotara algunas de las recetas que hacíamos en casa y se me ocurrió darle forma a este blog. Es el motivo por el que se lo he dedicado a mis hijos, Carlos y Mar, y a todos los hijos que están fuera de casa; a mi alumnado, para que madure en relación a la competencia en autonomía personal...digital y a todos los que encuentren en él algo interesante.

Sé que muchos de vosotros estáis limitados por el tiempo que podéis dedicar a cocinar, ya sea por estudio o por trabajo. Os animo en vuestra tarea diaria que, seguro, llegará a buen fin.



Blog de María del Carmen López Granados.

DOÑA MENCÍA Y SUS TOMATES GUISADOS


Con muy corta edad llegamos en familia a mi querida Doña Mencía.

Mi padre, Amador, también maestro y nacido en este bonito pueblo fue destinado a él después de pasar un curso en el Saucejo (Sevilla). Por aquella época contaba yo con un escaso año de edad.

En Doña Mencía pasé los años de mi tranquila infancia y adolescencia hasta que con 18 años mi padre solicitó el traslado y nos instalamos en Córdoba a mediados de un caluroso septiembre. Fueron unos armoniosos y fantásticos años.

Muy temprano íbamos los cuatro hermanos cogidos de la mano, de dos en dos y con uniforme, a nuestro querido colegio que estaba unido al antiguo castillo. Cruzábamos el pueblo de lado a lado todos los días unas pocas veces entre blancas palomas que abrían sus alas y planeaban sobre nuestras cabezas admiradas.

Pasábamos las soleadas tardes jugando en la circular plaza adoquinada en cuyo centro afloraba una pequeña fuente rodeada de plantas de bordura perfectamente recortadas formando así un verdoso seto. Comprábamos en el puesto de Cristóbal un cartucho de pipas y maní "todo revuelto" por dos reales y nos lo tomábamos sentados en sus blancos bancos de piedra; después, jugábamos a la ruleta dibujada en el suelo con un trozo de yeso blanco o a la goma...o a los cromos que guardábamos en una caja vacía de polvos faciales de Myrurgia.

Y así llegó la inconsciente adolescencia...Con mi pandilla pasábamos los tranquilos días de verano para arriba y para abajo, de la plaza a la estación de tren, parándonos cada dos por tres para reírnos y contar nuestras cosillas. Hacíamos largas excursiones a "La Oreja de la Mula" (peña que hay en una colina con esta forma) y mirábamos, satisfechos de nuestra proeza, al pueblo en toda su extensión con una vista maravillosa.

Quisiera transmitir en este blog toda la esencia de lo que fueron esos años para mis padres, mis hermanos y para mí. Tenemos a la querida familia de mi padre allí y siempre hacemos todo lo posible por volver a vernos y disfrutar de la suave atmósfera que envuelve este delicado y encantador pueblo de mis primeros sueños.

El plato que os presento es el que normalmente se realiza cuando se reúnen las familias y los amigos los fines de semana para compartir un agradable momento y disfrutar de los fantásticos vinos que tiene esta fértil tierra. La semana se retoma con la alegría de haber saboreado lo mejor que la vida te puede ofrecer.

                                                                                                M ª del Carmen


Ingredientes

  • 2 kg de tomates maduros
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 9 ajos
  • 2 rebanadas de pan
  • 4 pimientos para freír
  • 3 cebollas frescas grandes
  • 1 lata de tomates pelados para quitar la acidez o azúcar
  • Setas, la cantidad a elegir
  • Sal
  • 1 vaso de agua

Preparación

  • Pela los tomates, trocéalos y reserva.
  • En una cazuela o perol grandecito, pon el aceite. Fríe los ajos enteros y reserva. A continuación fríe las rebanadas de pan y reserva también.
  • Añade los pimientos y las cebollas en trocitos a ese aceite, si ves que se ha consumido mucho, añade un poco más. Fríe hasta que estén un poco pochados.
  • Agrega los tomates reservados, los de la lata también troceados, y 4 de los ajos fritos enteros. Continúa cocinando. Si los prefieres más dulces puedes añadir una cucharadita de azúcar o alguna más hasta conseguir el gusto deseado.
  • En un mortero tritura 5 ajos de los reservados junto al pan, sal y un poco de agua. Agrega el resto de agua, remueve y añádelo a la cazuela donde se están friendo los tomates.
  • Agrega unas setas y deja que se hagan hasta que los tomates hayan reducido y estén en el aceite. Prueba para ver el punto de sal.
  • Para terminar puedes acompañarlos con unos huevos fritos. Esto es opcional.
                                                                
Me encantaría que pudieseis visitar Doña Mencía y comprobar que lo que os digo nace del corazón. 

9 comentarios:

  1. En la foto tiene una pinta irresistible :)

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  2. Excelente receta,me gusta tu blog,por motivos que desconozco ahora no me deja seguirte pero mas tarde lo sigo intentando,en mi blog te he dejado un regalito,Espero te guste tanto como a mi.
    http://celiacoscocina.blogspot.com.es/2014/03/estoy-muy-contentame-han-dado-otro.html

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  3. Muchas gracias, cuando puedas lo intentas.
    Saludos

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  4. Muy bien explicados. Probadlos es una salsa única. Un besazo Mari Carmen

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  5. Gean Fernández Tenza20:46

    Hola Marcarmen soy Gean no sé si te acordarás de mí. He visto tu blog precisamente buscando una receta de tomates guisados. Mer alegro de verte tan bién.
    Un beso.

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  6. Holaaaaa Gean!!! Qué alegría más grande...hace tanto tiempo! Ojalá pudiéramos vernos. De todas formas es un placer verte por aquí. Un abrazo enorme y muchos besos para ti y toda tu familia.

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  7. Anónimo11:24

    Carmen Lopez Granados, te conocí siendo tu muy pequeña, eras vecina de Gean, al que conocí con cinco meses en Alcazarquivir. Su familia y la mia a pesar de los años transcurridos que nos vinimos, seguimos siendo familia. Pepita madre de Gean ha venido a Cabra donde vivo, y siempre me ha preguntado por tu familia. Cosa que solo sabia que os fuiste a Córdoba. Yo también he vivido en Córdoba muchos años, hasta que me he venido al pueblo donde vine de Marruecos. He entrado a tu blog, al ver que mi prima Mari Jiménez ha puesto un enlace tuyo hablando sobre los "tomates guisados" comida que siempre oí que hacían en casa de mi abuela Eduarda. Porque mi familia es toda de Doña Mencía. Yo soy Lola Vera. Me he alegrado mucho de verte porque me acuerdo de todos vosotros, pues yo iba mucho a casa Pepita cuando iba a Doña Mencia.

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    1. Hola Lola...saber que estáis ahí me da mucha alegría. A ver si algún día podemos vernos y comentar todos esos recuerdos. A la familia de Pepita no la veo desde que se marcharon. Han pasado tantos años...Me encantaría retomar la amistad que nos unió...el tiempo dirá.
      Un fuerte abrazo Lola y gracias por mandarme este agradable comentario.

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